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La
conferencia Internacional de Noviolencia y Resistencia a la Guerra, que
organizó la Red Juvenil y que tuvo lugar en la ciudad de Medellín en
agosto de 2003, permitió abrir claramente la posibilidad de apostarle a
un relacionamiento constante con iniciativas de distintos lugares del
mundo, que desarrollan acciones en contra de la guerra, estas
bajo la identidad y el poder político al asumir el postulado de la
internacional de resistentes a la guerra: “la guerra es un
crimen contra la humanidad, nos comprometemos a no apoyar
ningún tipo de guerra y a luchar por la abolición de todas sus
causas”.
Dicha conferencia, permitió el encuentro y la socialización, de
experiencias, metodologías, vivencias y lecturas de contexto,
global y particular; por parte de los y las activistas de Estados
Unidos, de España, Noruega, de procesos de Objeción y
Antimilitarismo de Ecuador, Chile, Paraguay, Perú y México.
De igual forma también fue posible un acercamiento y un
entendimiento de las cosmovisiones y las iniciativas
de resistencia a la guerra impulsadas por las comunidades
de Paz y en Resistencia de distintas regiones de
Colombia. Y por supuesto de poder compartir nuestra experiencia
como Red Juvenil dentro de toda esta lucha por el antimilitarismo
y la desmilitarización, no solo en nuestra ciudad sino además en el
país.
Reconociendo que este tipo de encuentros le apuntan al
fortalecimiento de nuestras apuestas por el carácter y la
intencionalidad política que tienen (La resistencia a la guerra y
la posibilidad de una sociedad desmilitarizada, incluyente y
equitativa). Tres años después proponemos un encuentro
Latinoamericano de iniciativas Antimilitaristas, que nos
permita compartir y al mismo tiempo nutrirnos de las
experiencias que como países latinos tenemos; como compromiso
ineludible para la reflexión de las realidades
particulares, y del análisis conjunto de esa realidad
que como región del mundo tenemos.
Sabemos que las políticas e imposiciones de Estados unidos han entrado
a condicionar la realidad Latinoamericana, evidencia que se hace
tangible en los tratados de libre comercio que se han firmado y se
firmaran próximamente con nuestros países; la instalación de
bases militares norteamericanas en puntos estratégicos del
cono sur, los megaproyectos para la expropiación de los
recursos naturales de nuestra región. Son
asuntos que no se nos pueden quedar aislados por la coyuntura
particular de cada país, ya que pese a que cada contexto e
incursión extranjera en nuestras naciones se evidencia por separado y
con otros síntomas y aplicaciones, la visión que tienen es conjunta y
apunta hacia el detrimento de Latinoamérica como un todo.
Ante esto es urgente la conjunción de las fuerzas que entre todos
podemos sumar, a través de la reunión de las diversas iniciativas
que se asuman antimilitaristas, para reflexionar
sobre todos estos aspectos, en aras de de un movimiento antimilitarista
que resiste ante la guerra y lucha por la transformación de la
realidad Latinoamericana.
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