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ACCION MURAL ANTIMILITARISTA
“Cuando se llevaron al marica nadie dijo nada, cuando
desaparecieron el punkero nadie dijo nada, ahora me llevan a mi, y
nadie dice nada.”
Todos los días y cada vez más se respira, estado de
sitio y sociedad de control. Batidas de reclutamiento forzoso en la
Terminal del Norte (a la salida de la estación caribe), y debajo de la
estación parque Berrio. Retenes militares, para detener a los buses y
requisar a la población civil, policías en cada paradero, CAI móviles,
zonas seguras bajo el ojo de policías y militares.
Se quiere encarcelar al sujeto, al trabajo y la casa, no
se permite la presencia del objetor/ar con bebidas alcohólicas en la
calle, los parques y el espacio público. ¿Si la policía “cuida” al que
paga impuesto, previene, ¿porqué disuade, prende papeles de gas
lacrimógeno, reprime?
Cada vez participamos más, para lo militar, los
conflictos bélicos como solución y la muerte como silencio…
concientemente en la inconciencia del miedo nos sometemos a ella: la
guerra. Por tanto es preciso tomar posición para no hablar de un
pasivismo corriente, lo neutro que cunde como malestar general. ¡Grito
ante el silencio de los, con voz que callan! “El pobre es el que no
pelea.”
En Antioquia todo va más mal. Es el Departamento que
concentra el mayor número de reinsertados. El reclutamiento en
Santuario y Yolombó, se hace por los grupos armados a los jóvenes
rurales. La pena para los jóvenes no en la constitución pero si en la
cotidianidad- es la muerte o el desplazamiento a la ciudad.
¿La democracia indirecta, participativa, plural e
incluyente es alguna vez directa, es decir del objetor/ar con estatus
político, en la interlocución con lo gubernamental, estatal? No;
ninguna vez. El interés de “un todos” participando no le
conviene al aparato burgués: gobierno, estado y democracia, -el cual
consolida la guerra y así mantener el control, la acumulación y la
“pobreza” física, psicológica y mental-.
Así vive la comuna 13, después de tres años de la
operación Orión y Mariscal, la población civil es victimizada en la
post guerra, la paz con armas: En el medio de lo que llaman bandos
están los civiles sacados de sus casas, los jóvenes reclutados por los
poderes y las familias trincheras por el fuego que se dispara si saber
por qué. Además, el acceso de los medios y los alimentos es negado y la
posibilidad de circular es minimizada. La vida reducida a la
carne, el objetivo y la estrategia.
En las independencias, El Salado, El 20 de Julio y otros
barrios se hace visible que la vida no es digna, que las
transformaciones solo son legalización, armas, pulsión de muerte en un
estado del panoptismo, la red de informantes y el terror. Ellos tienen
una posición y un objetivo: la muerte y la eliminación como solución al
conflicto, a través de la guerra y los ejércitos de ellos, en los que,
paradójicamente, nos eliminamos…
Por si no sabias: Con la guerra mantienen el poder los
ricos, porque la “paz” les sale más cara. Cuando pensamos que la
elección es la reelección, indirectamente voto a la guerra, la
exclusión, la ganadería, el latifundio y las armas… delego en el
sufragio, voto a la bota, mi respuesta implícita, que reprime lo
directo de negarnos a prestar el servicio militar obligatorio y a pagar
impuestos injustos que nos cobran para su accionar.
Ojo si vota por la bota militar, seguridad democrática,
mano firme, “dictadura” y masacre fija… bota, rasga, raya, no vaya al
voto si no quiere seguir siendo carne del fuego, arma, machista y
militar.
Bota el voto militar. El voto militar- no se bota en la urna sino en el bote.
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