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La música se presenta
inicialmente como la expresión lúdica
de un ser; sonidos rítmicos y/o armónicos
que narran sentires, saberes y necesidades, como
una propuesta autónoma y social con argumentos
ante un orden establecido. Desde Benny Moré,
quien según Pablo Milanes "representó
una Resistencia Cultural", pasando por Mozart,
catalogado por la monarquía europea como
incitador a la sublevación, terminando
en bandas, grupos y combos que hoy, desde sus
diversos géneros musicales, conspiran y
exigen reconocimiento; unos buscan la compresión
de la gente sobre lo que ocurre en círculos
cerrados de poder y, para otros, con no quedarse
callados es suficiente.
Antimilitarismo
Sonoro es un colectivo que busca potenciar espacios
de expresión para nuevas propuestas musicales
en las calles de Medellín. Ha empezado
a hacer presencia en lugares en los que se piensa
el reconocimiento de la multiculturalidad como
realidad posible. Black Ambassa (Reggae), Sensaciones
Simples (Electrónico), Sociedad FB7 (Hip-Hop),
la Bellavista social Club (mestizaje electrónico)
y otros, son bandas y sujetos que ponen el poder
de convocatoria de su propuesta musical al servicio
de un proyecto antimilitarista. Éste difunde
otras formas de expresar inconformidad sin pasar
por el visto bueno de quienes siempre les han
marginado (disqueras, normas coercitivas, sistema).
Sabemos
de antemano que el triunfo de la libertad no consiste
en esperar que se abran cien flores (como decía
mao que, cuando menos, no tenia la desfachatez
de llamarse "liberal"), sino en mantener
las cosas tal y como están, por la fuerza:
los ricos, ricos; los pobres, pobres; los poderosos,
poderosos y, los débiles, en nuestro sitio.
En nombre de la libertad se está construyendo
la sociedad policial, militarizada y moral que,
en nombre de la igualdad, creó el comunismo
pro soviético en su momento y que ha expensas
de la fraternidad, fundamentalistas religiosos
del sur estadounidense la imponen a palo en donde
pueden.
El
último jueves de cada mes nos reunimos
junto a bandas, combos, y sujetos, en lo que hemos
denominado el Toque Temático. Junto a una
muestra musical, se conversa en torno a un tema
especifico que ayuda a definir nuestras posiciones.
Al mismo tiempo, se prepara el terreno para el
concierto Antimilitarismo Sonoro, evento que llevamos
a cabo desde hace 4 años en cercanías
del 15 de Mayo, respondiendo a la convocatoria
mundial de conmemoración al día
internacional de la Objeción por Conciencia.
Todos Tus Muertos y Lumumba de Argentina, Generación
Perdida del Perú, Skartel y Furibundo Serna
de Bogota, y muchos grupos locales nos han acompañado.
Es una forma de divertirnos y ante todo resistir
a un militarismo que deja de ser aparato cuando
permea la estructura social en que nacemos, tornando
cotidianas las "imposiciones" de pactos
entre patrones y trabajadores y la expedición
de leyes aún mas rigurosas de seguridad
ciudadana. A cada medida de liberación
económica ha correspondido una cárcel
en el campo social y, en lo político, fortalecimiento
del poder ejecutivo a expensas del legislativo
y el judicial -hacia allí apunta, probablemente,
la propuesta de disminución del congreso-,
a la multiplicación y reforzamiento de
las fuerzas del estado (servicio secreto y las
policías paralelas) y al rutinario uso
del "estado de excepción" -vuelve
y juega con Uribe-. En nombre de la libertad,
la igualdad y la fraternidad, nos hablan de guerra.
Las tríadas son para los franceses y la
guerra para nosotros, y preferimos exorcizarla
con la línea melódica de un bajo
y el ritmo de una batería o un secuenciador
que nos permitan divertirnos y resistir.
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