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También se habla de devolver a las víctimas...
Sin embargo a nuestro parecer, nunca se menciona ni por los medios de comunicación, ni por las instituciones oficiales defensoras de los derechos humanos, el ordenamiento armado territorial impuesto para consolidar los poderes económicos de los paramilitares y los militares; poderes que nunca se ha desmovilizado y se incrementan más.El botón que nos permite afirmar esto es, que mancuso, ex jefe paramilitar, apenas devuelve unas fincas y otras cosas más, avaladas en 11 millones de pesos, como cuota para reparar a las víctimas…
Es claro, a la luz de una política que solo favorece la inversión militar y la guerra, que el paramilitarismo es una estrategia de la oligarquía para enfrentar y apoyar las actuaciones militares, el desplazamiento de los pobladores y la instauración de los megaproyectos.
En lo urbano la dinámica paramilitar se resume en un control territorial que para el caso de Medellín, comenzó como un sometimiento de las bandas delincuenciales al modelo militar. Luego continuo con el apoyo y el financiamiento de barrios subnormales, en las zonas periféricas de la ciudad; mas adelante se entrometieron en la vida privada con el cobro de una vacuna, dizque a cambio de la vigilancia nocturna, y, en ultimas se apropiaron de las acciones comunales, -organizaciones pensadas para la participación de la comunidad, desde el gobierno local- con el fin de sostener el proceso de desmovilización que comenzaban; se tiene la hipótesis que la entrada en las JAL es con el fin de soportar en estas instituciones, su sustento como organización con un proyecto político.
Todos sabemos que en Medellín como en otras partes de la geografía nacional, los paramilitares controlan la producción de drogas y la distribución de ellas, también que han permeado la política, e infiltran sus lavados de dinero en los negocios de panaderías, bares y chance.
A lo que llamamos es a tener claro que el paramilitarismo opera de una manera distinta en la ciudad para acumular la tierra, diferente al campo, donde el modelo es más autoritario y directo. A través de las bandas y las organizaciones sociales, en lo urbano, ha entrado en la lógica de lo social, compitiendo y entrando en riña –hasta eliminando- con las organizaciones llamadas de fortalecimiento de la base o comunitarias.
Esta reflexión se ha realizado para no dejar en la impunidad la muerte de lideres sociales que creen que a través del gobierno local, en sus comunidades se pueden lograr sueños, los cuales se quieren ocultar con la muerte de los soñadores, por el proyecto que resuelve los conflictos por las armas y eliminando…
Por otra parte, en conexión con lo anterior y tratando de explicar la relacion del modelo militar en el campo, se presenta en el municipio de Amalfi, una manera de concentración de la tierra en beneficio de los megaproyectos
–específicamente Porce III-, y por la pauperización de las condiciones del campesinado, de su economía y su unidad familiar.
A muchos campesinos se les compra la tierra por parte de empresas publicas de Medellín, para desarrollar una de las obras más importantes de abastecimiento de energía, para después del 2.010, que cuesta 920 millones de dólares, de los cuales el BID prestara 200 millones de dólares . No en vano, en las propuestas del plan nacional de desarrollo, se propone un costo mas alto en las tarifas de luz eléctrica, sumarle un peso por kilovatio/hora transportado .
Paralelamente, el gobierno introdujo en el plan nacional de desarrollo, la perspectiva de terminar la construcción del tramo de la panamericana, por los poblados del Tigre, Lomas aisladas y Cararica. Además para propiciar la obra que tiene un costo de 130 millones de dólares, el gobierno estadounidense ya aprobó dinero para su construcción.
A los campesinos de Amalfi se les compro la tierra, además de hacérsele promesa de ser los llamados a contratar, para los trabajos a desarrollar. Paradójicamente, los hombres jóvenes, hijos de estos campesinos, son reclutados por el ejercito nacional, y llevados al batallón de puerto Berrio, con el fin de que reciban el entrenamiento para ser “soldados de mi pueblo”.
La relación de la militarización con el megaproyecto Porce III paulatinamente se empieza a deslumbrar, las tierras vendidas por los campesinos; la desolación del territorio con el reclutamiento de los jóvenes; el desplazamiento y las prohibiciones de circulación para los pobladores con el fin de cerrar la vía sólo para el proyecto hidroeléctrico; y el mejoramiento de las vías por donde circulan los materiales y los hombres que construyen la obra.
En tanto, la incertidumbre de a donde van las regalías que generan proyectos de transformación del territorio, en el cual hay una población que resulta afectada y en la mayoría de las veces vulnerada por un proyecto de gran magnitud, que poco los beneficia en la satisfacción de sus necesidades básicas, que ni siquiera les permite agua potable por todo el año y que en ultimas, los lanza al destierro.
“110.000 es la cifra de desplazados en Colombia, según el gobierno nacional, en estos últimos 10 años. En Antioquia se han desplazado 300.000 personas, en los últimos 3 años”
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