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Por:
Juan David Lopera López
¡Uno
objeta porque a veces se cansa de que le den
en la jeta!...
¡Uno
objeta porque a veces se cansa de que le den
en la jeta!; no esos golpes físicos que
duelen y hacen brotar sangre roja como rabia,
sino aquellos golpes rutinarios, sutiles, casi
cotidianos que brinda la sociedad a través
de la imposición sistemática,
radical y certera de prácticas violentas
como la verticalidad, el patriarcado, la homofobia...
Pero, uno se va aburriendo y a la larga, tanto
golpe termina por despertarlo de ese hondo letargo
al que algunos osan llamar sumisión,
resignación, obediencia...
Entonces es como un nacimiento, como ir sintiendo
contracciones aceleradas hasta dar a luz a ese
¿ser? hermoso conocido como conciencia:
de sí mismo, de la situación de
injusticia vivida hasta el momento y en muchos
momentos; pero cuando se nace es cuando se empieza
a vivir, creciendo y dando los primeros tropezones,
aprendiendo en el continuo ir y venir, en el
ver como a veces se enreda la vida al abrir
los ojos y optar por construcciones diferentes.
Aún yo no he engendrado un hijo o una
hija, pero hablando con quienes lo han hecho
me doy cuenta de algo, aunque doloroso y desgarrador,
vale la pena y es inmensamente satisfactorio
ver crecer ese pequeño e indefenso vástago;
tener conciencia es como parir un hijo o una
hija, no viene al mundo madura, hecha y derecha,
al contrario, es de a poquitos y con muchos
cuidados como se va viendo su progreso, su evolución.
Lo verdaderamente importante en el transcurso
de la vida es adquirir esta preñez, asumirla,
conservarla, difundirla, defenderla, moldearla,
aceptarla, enraizarla, observarla, sentirla,
amarla, regalarle dulces, explorarla, trabajarla
desde adentro, sobre sus cimientos ir montando
piso tras piso, construirla, morirla.
Cuando uno ha parido se pregunta por qué
tantas personas siguen llevando una vida infértil,
cuando uno ha despertado empieza también
- como la vida - a golpear fuerte y continuamente
a todo el mundo, a lo mejor se logre despertar
a otro ser u otros seres, a lo mejor nazca otra
conciencia diferente a esa conciencia colectiva
y milenaria parecida a la muerte mal habida
y no deseada.
ALGUNOS DATOS HISTÓRICOS
- En
la época del renacimiento las ordenes
religiosas regulares se rehusaban a participar
en la guerra y desde entonces han apoyado
una vía Noviolenta para el manejo
y la resolución de conflictos.
- Después de la primera guerra mundial
se creó en Europa el Movimiento
No Más Guerra que en 1921 fundó
la IRG - Internacional de Resistentes
a la Guerra; en la actualidad la Red Juvenil
esta asociada a esta organización.
- En Colombia la Objeción por Conciencia
es un tema del que se comienza a hablar
en el año 1988, un grupo de personas
(intelectuales, académicos, filósofos,
abogados y representantes de iglesias,
entre otros) reclaman el derecho a que
los jóvenes se puedan negar al
servicio militar obligatorio. La Objeción
por Conciencia adquirió fuerza
en un comité organizado por la
Iglesia Menonita de Colombia y sacerdotes
jesuitas del CINEP, con la participación
de ex funcionarios públicos, ONGs
y profesores universitarios.
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