Esta práctica a
pesar de ser ilegal, es reiterativa por parte del
ejército... Por: RJ.
Medellín 27 de agosto de 2007.
Hoy 27 de agosto de 2007 a las afueras de la estación Itagui del sistema metro a las 9:00 a.m, soldados pertenecientes al Batallón Atanasio Girardot-Batallòn de Infantería No. 10 procedieron a detener y trasladar al joven Felipe Cortes a sus instalaciones ubicado en el barrio Villa Hermosa zona nororiental de la ciudad de Medellín.
Felipe, es un joven de 19 años que ha optado por la práctica del arte, en lugar de continuar perpetuando la guerra en este país, por esta razón se rehúsa a empuñar un arma.
A pesar de las denuncias reiteradas de esta forma de acción del Ejército Nacional, que viola los derechos al debido proceso, a la libertad personal y a la libertad personal, los hechos quizás de violación de derechos humanos de mayor “envergadura” relegan actos que como estos desconocen cualquier principio democrático, al existir un mecanismo que efectivamente limite a través de acciones judiciales y disciplinarias los abusos y el desconocimiento de la propia normatividad, en la que este órgano se supone sustenta su legitimidad, los derechos de los jóvenes están en riesgo permanente de ser vulnerados.
Las redadas o batidas y el posterior traslado de los jóvenes a la sede de los batallones, en ningún momento encuentran asidero en la figura de la detención administrativa declarada a través de la sentencia C 176 de 2007 inconstitucional, mucho menos en la figura de la retención momentánea o transitorio que se le ha otorgado exclusivamente a la Policía en casos muy específicos. la propia ley 48 en ningún momento le otorga la facultad al Ejercito de privar la libertad a un joven para solucionar su situación militar por el contrario es explicita en el procedimiento que debe aplicarse.
¿Por qué Continúa esta práctica?
Hasta el momento ninguna Institución estatal encargada de velar por la protección de los derechos humanos ha realizado ninguna gestión efectiva que limite el poder desbordado y las atribuciones inconstitucionales que el Ejercito ha implementado como estrategia de reclutamiento, a pesar que declaremos que tenemos derechos sino disponemos de los mecanismos efectivos de protección, el derecho no existe porque la simple declaración de éste no basta para afirmar que el Estado Colombiano lo garantiza, cuando sus mecanismos son ineficaces y temerosos de controlar al poder Militar que por tanto tiempo detrás de bambalinas esconde su poder, la violación es inminente y permanente.
Somos reiterativos en denunciar estas acciones que se presentan frecuentemente en municipios y veredas del departamento de Antioquia donde se hizo común observar los camiones del Ejército instalados en los parques llenos de jóvenes y sus madres detrás de ellos suplicando que le devuelvan a sus hijos, que no quieren entregarlos a la guerra con la impotencia de encontrar un poder militar que no tiene limites.
Como Red Juvenil, organización de jovenes, continuaremos afirmando que ningún ejército defiende la paz y ejerceremos nuestro derecho a objetar por conciencia a la guerra por tanto al servicio militar.
RECLUTAMIENTO FORZADO, SECUESTRO DEL ESTADO... Un escrito de manos del reclutado...
Que tristeza saber, que no se puede estar tranquilo en ninguna parte de esta ciudad, hoy como muchos jóvenes en Colombia, fui detenido (en una batida) y atropellado íntegramente por el ejercito.
Me detuvieron en la mañana en la estación del metro de Itagui, pues todos sabemos que este sistema de transporte capitalista es una herramienta de ellos para reclutar jóvenes para la guerra. Mientras en la detención (en el camión) habíamos 14 jóvenes, nos intimidaban diciéndonos BIENVENIDOS AL EJERCITO, SE VAN A VOLVER HOMBRES reivindicando su postura MACHISTA.
Indignado por la rabia y odio creados por la impotencia al sentirme reclutado, para un conflicto armado basado en los intereses de los ricos para la defensa de sus grandes territorios que han sido robados y arrebatados, desplazando a campesinos, indígenas y afrodecendientes, cuando la tierra no es de ellos (los ricos) sino de tod@s, quienes la trabajamos y convivimos con ella.
Dentro del batallón, metiéndonos es su juego criminal ofreciéndonos comida y prometiendo buenos tratos, fueron estas las estrategias sicológicas a las que fuimos sometidos; pasamos por tres exámenes (físico, odontológico, psicológico), exámenes ke no fueron lo suficientemente confiables como para detectar una enfermedad, PUES TODOS SOMOS APTOS. No importa si tiene la novia en embarazo, si estudias, si trabajas, si caminas tranquilo por la calle sin hacer nada, pues tienes que tener tu numerito por que eso somos UN NUMERO más en su máquina de guerra.
Al estar dentro del batallón viendo soldados como se resignaban diciendo “ESTO ES UNA MIERDA, PERO ME TOKA”, siendo la realidad la la que muchos de los soldados que están ahí dentro no quieren estar; es aqui cuando reivindicar las ideas de mantenerse en pie, resistiendo ante toda guerra, construyendo una opción de vida digna, pensando y actuando por si mismos, sin estar sometidos a una jerarquia militar. Nos inspira creer y transformar este mundo que queremos, un mundo libre, donde en vez de autoridad hay igualdad, justicia y libertad.
PEPITO
|