Constantemente nos preguntamos por la ostentación armada que detentan la fuerza publica y las fuerzas militares, o mejor la policía nacional, el ejercito, la naval y la fuerza aérea. Este cuestionamiento nos surge por los constantes aumentos en inversión para armas, inteligencia y equipo de combate; y dado que el papel de dichas instituciones, se ha tornado represivo e intimidatorio para con los jóvenes, transeúntes, personas en situación de la calle, desplazados, venteros y demás habitantes.
Las armas comunes del ejercito colombiano son el G-3 y el Galil, y las de la policía antinarcóticos es la M-16. El Galil es un arma de Israel, la fabrica la Industria Oficial Militar Israelí, también se fabrica en Colombia y cuesta en el mercado entre 3 y siete millones; el G-3 se fabricó en Bélgica, es un arma de la segunda guerra mundial enviada a los conflictos latinoamericanos, fue una donación de las Naciones Unidas en los años 50’s a Colombia, Perú y Ecuador; y la M-16 es un arma de Estados Unidos, poco confiable, hecha de carbono y aleaciones de metal. Se inventó para la guerra de Corea y de Vietnam, y para comprarla se necesita la suma de un millón de pesos.
Por las convenciones armamentistas de ginebra el G-3 fue reemplazado por un rifle de asalto liviano llamado MP-5; el M-16 también fue reemplazado por le fusil de asalto liviano R-15. Estos cambios se debieron al tipo de munición que disparaban. Por ultimo al fusil Galil se le hicieron unas mejoras en la munición, perpetuando la misma forma del arma. A pesar de que dicha convención los descontinuó, la fuerza publica y las FF.MM de Colombia, los continúa utilizando…
Las búsquedas nos han llevado a respuestas y relaciones simples. La policía nacional no respeta la convención internacional de ginebra –donde se habla del tipo de armas y munición a utilizar en las ciudades-, pues en los centros urbanos, en Medellín, los policías poseen para la prevención y el orden público, fusiles galil y armas largas; y también utilizan el tipo de munición 7.62, que en la convención sobre las armas quedó prohibido.
Este ejemplo, es para mostrar las dinámicas de un país armado, como el mayor sinónimo de las prácticas militaristas, además del mantenimiento del modelo capital dominante, a través de la obediencia, el autoritarismo, la opresión, el incremento del gasto militar y la imposición por la fuerza.
Sumándole a lo anterior, “La adquisición de armamento y su mantenimiento, para la policía nacional, en el 2007 es de 27.527 millones 617.918 pesos ”; que “los suboficiales y los oficiales de las FF.AA (en activo) pueden portar dos armas para su defensa en lugar de una ”, y que “Los soldados campesinos de la Cuarta Brigada (Antioquia) están conformados por 1.764 jóvenes oriundos de 42 localidades de Antioquia y siete de Chocó ”.
Por otra parte, y para reforzar la realidad de un país militarizado, en tanto que armado, Colombia gastó en armamento para el 2006 1.595 billones de dólares ; en un territorio donde pululan los niños y los jóvenes, el desempleo y el hambre, se crean incertidumbres rotundas frente a la inversión en material de guerra y la escalada del gasto militar, mientras sólo se encuentra empleo, participación y poder con las armas, especuladores desde el consumo de la industria armamentista.
Presentamos algunos apuntes sobre el número de armas que poseen las personas naturales en Colombia, y que da cuenta, del discurso del gobierno, a partir de la seguridad democrática, la acusación de terrorista o infractor a cualquier tipo de desobediencia, y períodos de gracia para la legalización de armas. “de las 567.959 armas que tenían personas naturales en el 2006, solo el 40,5 por ciento estaban amparadas con permiso vigente; y de las 82.283 en poder de personas jurídicas (servicio de seguridad privada) apenas el 66,8 por ciento tenia permiso vigente… ”
Para terminar el cuadro de costumbres del armamentismo como cultura y consumo de la economía de guerra, mostramos las cifras oficiales, de las cuales desconfiamos, creyendo que hay muchas más armas, que ni siquiera se piensan legalizar, no figuran en la estadística oficial, así; en poder del DAS, Dian, Fiscalía, Inpec, Procuraduría y coleccionistas hay 741. 633 revólveres (el 59,5 del total), y 14.893 subametralladoras y fusiles, en tanto, las armas registradas en el Min. Defensa alcanzan la cifra de un millón doscientos cuarenta y un mil, seiscientas un armas (1.246.601), de las cuales solo tiene permiso actual vigente el 19,8 por ciento, es decir 246.601 armas . Cabe la pregunta ¿en que país vivimos? ¿En un estado social o en un estado militarizado y terrocrático? un país donde vale más la bala que nos mata que nosotros mismos.
No creas que escribimos del armamentismo y la cultura militarista, para hacerlos sentir orgullosos. Lo hacemos para desprestigiar y denunciar las altas sumas de dinero en inversión para la guerra, mientras mucha gente en la ciudad no tiene 3.000 pesos, lo que vale los alimentos para hacer el desayuno de tres personas; mientras más de 35.000 personas en Medellín no tienen servicios públicos y mientras, los jóvenes que no tienen estudio ni empleo son llevados al servicio militar, al ejercito.
1. Policía Nacional de Colombia. Elaborado por Área de servicio y apoyo DIRAF. 2007. En línea: plan de compras. 19/07/2007. 10:45 a.m.
2. El Tiempo. Arranca polémico periodo de gracia para legalizar las armas. 1/03/07. Pág. 1-2, primer plano.
3. 576 soldados campesinos entran a operar en Antioquia y Chocó. En línea: http://www.mindefensa.gov.co/index.php?page=181&id=1510&PHPSESSID=05a5375a46522af53c877e17fa123246 6 de agosto 2007 a las 10:53 a.m.
4. El Colombiano. Cada año el mundo se arma más. 18/06/07. Pág. 7ª. grafico, fuente: Sipri.
5. El Tiempo. fundirán 13 mil armas. 9/0//07. Pág. 1-20.
6. El Tiempo. Arranca polémico período de gracia para legalizar un millón de armas. 1/03/07. Pág. 1-2, primer plano.
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