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Amenazan nuestra pasión por la vida, la libertad y la objeción por conciencia.
Amenazas por doquier, por matar, por defender un estatus de ricos y dizque contra el terrorismo, por distraer, por ofender y alertar de muchas presencias oscuras y extrañas. Amenazas que demuestran tantas falencias del sistema democrático y de la famosa seguridad democrática, ausencias y engaños como los campesinos vestidos de militares (guerrilleros) para presentarlos como (falsos) positivos; como los jóvenes reclutados ilegalmente y montados al camión para prestar el servicio militar obligatorio (S.M.O); como un proceso de desmovilización que no ha dejado reparación sino re-arme, grupos mercenarios, fosas comunes y ríos de sangre.
Y aun en medio de las amenazas, los medios masivos de comunicación continúan pregonando buenos resultados, dados por los ministros en ruedas de prensa y en entrevistas calientes, aludiendo a que se gana el conflic to armado, se gana la guerra y no se dice nada de nada, -tantos guerrilleros muertos, tantos ataques a frentes y ubicación de campamentos-, o mejor, ni se menciona, el elevado gasto militar para mantener esta economía de guerra, y nada de nada para los desplazados, nada para los que dicen están por debajo de la linea de pobreza y miseria, nada para miles de enfermos, con hambre y sin oportunidades, en un país de 44 millones de habitantes.
Y nada que se menciona por los hombres del gobierno frente a las cámaras -coadyuvando a alimentar el terrorismo de Estado- las amenazas, las intimidaciones, las persecuciones, los hostigamientos, -incluso la muerte- a tantas organizaciones sociales, comunidades de paz, jóvenes, universitarios, sindicalistas, abogados, campesinos, periodistas a manos de las auto denominadas águilas negras.
Éstos grupos son comandados por los paramilitares, por sus organizaciones de desmovilizados, los cuales más que un cambio real y de resarcirse con las víctimas legalizaron en muchos casos su accionar, manteniendo una postura en la cual consideran que para que la sociedad se “desarrolle” hay que seguir la política neoliberal, el capitalismo, las multinacionales, el plan Colombia, el plan puebla Panamá, la seguridad privada, la vigilancia nocturna, las convivir, entre otros, en detrimento de nuestras necesidades y de los derechos como pueblo.Ahora bien ¿quienes son las águilas negras? Personas que se adoctrinan y se fanatizan a matar, secuestrar, torturar y amenazar en nombre de una alianza de un grupo armado ilegal -que supuestamente no existe- el cual controla el narcotráfico, y algunos hombres públicos del país como militares, informantes y otros, los cuales tienen que conseguir y auspiciar quien haga el trabajo sucio del juego ante tantos tratados y leyes; y así van dejando al pueblo forzado a vivir una sociedad militarizada que sólo ofrece trabajo en lo militar, la seguridad y lo armado.Por si no sabias, las águilas negras son grupos armados de mercenarios que afirman la guerra irregular que vive el país y la no distinción entre el civil y el combatiente, que tanto se quiere negar por los funcionarios y el presidente. Según un seguimiento de prensa a los medios de comunicación masivos comenzaron a operar y a emerger, una vez el proceso de desmovilización con los grupos de auto defensas se vio fracturado a finales del 2004 e inicios del 2005, en Nariño, el sur de Bolívar, norte y nordeste de Antioquia y Chocó; controlando acciones como la de la vigilancia nocturna, la “limpieza. Social” de las calles en los barrios, las desapariciones de líderes comunitarios y las extorsiones.
Hoy en día esta organización criminal es poco perseguida, poco mencionada por los ex-paramilitares y muchas veces negada su existencia por los entes de las administraciones públicas; sin embargo, Se calcula que entre el año 2005 y el 2008 han asesinado a más de 6.000 personas aproximadamente en todo el país.
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