|
NO HAY LIBERTAD SIN DIGNIDAD |
Por: Red Juvenil de Medellín
El 20 de Julio de 2008 no iré a la fiesta que organizan por la independencia quienes nos han vuelto de nuevo dependientes, y es claro que con la marcha no vamos a liberar a los secuestrados, por eso no voy a prestarme para que sigan haciendo circos con el dolor de la gente y que las causas de este conflicto sigan ahí: intactas. Por eso no marcho.
Alexander Gamba Trimiño**
Dirección Nacional Colegiada
Red de Justicia Comunitaria y Tratamiento del Conflicto
A 198 años del grito de independencia marcada por el silencio y el injusto mandato de los gobiernos impuros con la estratagema actual del paramilitarismo infundado en el silencio.
A eso de las 9:15, en medio del vespertino ánimo de los disfraces, máscaras, pintas, carteles y un puñado de coloridas bombas con frases dirigidas a concienciar la falsa independencia, nos tomamos nuevamente calles y avenidas emancipando nuestro inconformismo y dando a conocer nuestros gritos: “¿Cuál independencia? Libera tu conciencia”; en medio de nuestra alegría de vivir sin ejércitos, sin víctimas, sin violencia física y estructural.
Hoy decidimos movilizarnos porque no queremos entrar en el juego mediático creado por un gobierno que pretende legitimar sus intensiones mezquinas y fascistas a través de mentira y control, cuando en el fondo tenemos claro que la guerra es un negocio para sostener el armamentismo de la mal llamada “Seguridad Democrática”.
Queremos una independencia para 4'000.000 millones de desplazados. Campesinos despojados de la dignidad de su tierra, que luego es aprovechada por las multinacionales para inflar sus ganancias dañando irremediablemente nuestro medio ambiente.
Queremos una independencia que garantice el derecho a la educación, donde la calidad educativa cumpla con las necesidades de las comunidades y no del mercado; que sea de total acceso para todos y todas, en una formación crítica y propositiva ante los ojos de la sociedad.
Queremos una independencia donde la salud sea un derecho y no un negocio. Sabemos que en Colombia la privatización de la salud ha logrado el cierre de hospitales públicos, eso sin mencionar quienes son los dueños de las nuevas empresas de salud, desmejorando la salud integral de las personas de los estratos menos favorecidos poniendo en grave riesgo sus vidas. Situación similar viven hoy los Servicios publico Domiciliarios. Elementos básicos como el agua y la electricidad se convierten en excusa de negocio para unos cuantos, sometiéndonos al no acceso y en la mayoría de las ocasiones al endeudamiento total con entidades como UNE y EPM, mientras decidimos si con lo poco o nada que ganamos diariamente podríamos pagar los Servicio públicos domiciliarios o comprar una libra de arroz que hoy por los 1500 pesos nos pone dentro del circulo agudo de la pobreza y al hambre.
Queremos una independencia que acabe con la situación de pobreza en la que viven mas del 60% de los colombianos. Pobreza sostenida gracias a la negligencia de quienes detentan el poder, expresada en la precaria inversión que el estado destina para el mejoramiento de las condiciones de vida digna de la población, limitándose a redistribuir los impuestos públicos en gastos militares y sostenimiento del aparato burocrático, sin dejar de mencionar la corrupción y los menesteres de la Parapolitica que hoy se sostiene en procesos legales y aceptados por el establecimiento.
Queremos una independencia sin ejércitos de ninguna índole, sea legal o ilegal. pues para la construcción de la paz y el fortalecimiento de la democracia no es necesario el uso de las armas, sino los cambios estructurales que permitan mejorar las condiciones de vida, la redimensión de la dignidad humana y la inclusión política.
Consideramos que no hay independencia porque estamos sumergidos en un modelo patriarcal, vertical y militarista que aboga por la uniformidad de las conciencias impidiendo que se cuestione el fondo, las implicaciones y consecuencias del conflicto armado colombiano, además por los niveles de dependencia evidentes, creados a través de otros gobiernos e intereses sin permitir nuestra decisión soberana y propia como Colombianos por los horizontes de las problemáticas de nuestra sociedad... *
Continuamos reivindicando la posibilidad de construir una sociedad justa y equitativa para todos y todas, donde no se ponga por encima de la humanidad el interés económico y desarrollista que nos llevara al exterminio mutuo y esa es la invitación que con esta manera de poner nuestro descontento queremos hacer a Hombres, mujeres, jóvenes y adultos, al pueblo Colombiano y quienes nos queramos sumar a la movilización del descontento, a quienes quieran seguir gritando que otra sociedad es posible.
22 de Julio de 2008
Somos Red Juvenil de Medellín
Para la Guerra y la Miseria miles de excusas. Para la Resistencia muchas Razones.
|