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¿Quién pone las coyunturas
Parecemos seres
satélites, caminando como locos, de un lado para otro, coyuntura tras
coyuntura. Que el proceso de desmovilización, que la masacre de San
José, que el debate sobre la ley de Justicia y Verdad, que la captura
de don Berna, que las fuertes declaraciones del Partido Liberal contra
la política Uribe, que más policías y CAI para Medellín. Y así, de
coyuntura en coyuntura, se va configurando en esta caótica tragedia de
declaraciones, debates, argumentos, hipótesis, contradicciones,
mentiras y verdades lo que comúnmente llamamos opinión pública. Desde
mi óptica, solo hay opinión pública cuando hay diversos sectores que
opinan sobre un hecho político evidenciando un conflicto, manifestando
diversas lecturas sobre cada coyuntura política, pero… ¿Quien pone las
coyunturas?. NO se puede negar, que casi de manera generalizada cada
coyuntura la ponen en este país los amos del poder avasallador, los
señores de la guerra, pues hay una maquinaria - de la cual son dueños-
que opera para que cada coyuntura venga cargada de Mentiras. Acceso a
alta tecnología, medios de comunicación audiovisual y escrita,
manipulación e influencia en sectores políticos, utilización del
populismo y la dadiva para ganar adeptos, todo esto es utilizado para
que cada coyuntura, sea promocionada - cual comercial publicitario de
un producto cualquiera- como un mensaje que sencillamente se toma o se
deja. Con los sectores sociales divididos en diversas posiciones, se
hace verdaderamente complicado ofrecer a la opinión pública eso que los
medios normalmente denominan la otra versión, o la otra lectura sobre
la coyuntura actual. De alguna manera, supongo que por la misma
magnitud y gravedad del caso, Tras la masacre de San José de Apartadó,
iniciada la coyuntura y el proceso de discusión sobre las comunidades
de paz, los territorios autónomos y la decisión radical del Gobierno
central de llevar las fuerzas militares a las zonas de las comunidades,
se dejó entrever desde organizaciones de la sociedad civil un
sentimiento de "NO PODEMOS PERMITIRLO". Los militares entraron a las
zonas, pero ese momento de unidad sustentado en un sentimiento de
impotencia, más que en una posición política, permitió que la opinión
fluyera en otro sentido, mostrando que gran parte de la población
civil, en diversos sectores del país, estaba en desacuerdo con la
decisión del Gobierno.
Claro que es fundamental hacer lectura de las coyunturas, lo que aun no
es claro, es el mecanismo o las estrategias que utilizan los sectores
organizados de la sociedad civil para hacer debates ágiles sobre cada
coyuntura y encontrar mínimos consensos sobre los cuales pueda
sustentarse una visión distinta de la realidad, de los hechos políticos
que en últimas construyen, configuran y determinan un contexto. Un
ejemplo de ello es el actual proceso de desmovilización. EN un año, el
gobierno a dado un sinnúmero de prebendas a miembros de grupos
paramilitares, se ha habilitado zona de dialogo con construcción de
hotel incluido, el proceso de debate a seguido su curso en el congreso
llegando a la aprobación de la ley de justicia y verdad, y los sectores
organizados de la sociedad civil no hemos podido salir de la discusión
sobre si el proceso de desmovilización es legitimo o no, lo apoyamos o
no lo apoyamos. Es real que algunos debates políticos, no son fáciles
de dar, sobre todo cuando se vive en un País como Colombia, en un
conflicto social y armado como el que sufrimos, pero cuando el pulpo
generador de la guerra y de la opresión tiene 10 tentáculos para
moverse rápidamente, la sociedad civil que se opone, y los sectores
organizados que luchan por el respeto de los derechos humanos, que
buscan la paz y una solución al conflicto social y armado, con apenas 2
brazos, deben procurar moverse al menos con la misma agilidad y
sagacidad del pulpo, aunque ello implique que cada sector seda un poco,
que no hablemos tanta mierda y nos escuchemos más, que pensemos más en
la realidad social que en la institucionalidad o la representatividad,
que se generen más alternativas y menos mesas, comités, observatorios,
veedurías, y redes. Eso puede funcionar, pero si se orienta a generar
alternativas.
Camino al Barrio… Gente que resiste desde ideas autónomas autogestionadas, allá donde no estamos llegando
Para matizar sobre la reflexión ¿Quién pone las Coyunturas?, es
verdaderamente esperanzador y motivante ver como allá, en el barrio,
jóvenes hombres y mujeres van abriendo caminos para no ser determinados
ni subsumidos por las coyunturas, para no ser determinados por el
contexto, gente que se la piensa, imagina, cree. Es una resistencia a
dos manos, pero supera la sagacidad del pulpo porque la gente no esta
poniendo peros, se ponen ideas, no se pelean por quien decide que,
todos hacen parte, no se disputan la administración de los recursos,
plata no hay, todo se hace con las uñas, con las uñas y el esfuerzo de
cada uno. Un ejemplo de esta otra cara de la lucha desde la sociedad
civil, es la experiencia de la República Hip Hop. Un proceso conformado
por 5 grupos de Rap de la Zona Nor Occidental, que empezaron hace 5
años con un estudio de grabación Cacero, y que poco a poco lo han ido
construyendo, como resultado, han promovido con el sello de República
Hip Hop 3 trabajos discográficos (En Medio de la Guerra de la Sociedad
FB7, Camino Barrio de la Bellavista Social club, y Honor a mi lenguaje
de NC KANO) Tres trabajos, que al mejor estilo de Raperos de Barrio,
inspirados en sus historias de vida, hacen canciones que evidencian una
realidad hostil, un contexto de guerra en el que morir o matar ya no
son las únicas opciones, fluye la música como medio, como recurso de la
resistencia, como posibilidad de decir basta, más política no podría
ser esta experiencia.
Mientras el pulpo ataca, poniendo coyunturas con el sello y el discurso
de la guerra, su música fluye como alternativa, penetrando conciencias,
rompiendo esquemas, y mostrando que la construcción de la identidad es
posible aunque halla posturas diversas, vasta con curarse de ciertos
vicios de la cultura organizacional, imaginar posibilidades y atreverse
a sacarlas adelante. Creo que ahí es donde puede estar la clave en lo
que yo llamaría el proceso de remodelación de las estrategias de
incidencia de los movimientos sociales y los procesos de organización
desde la sociedad civil: "Atrevernos a limpiarnos de ciertos inventos
sociales"
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