Por: RJ
LA OBJECION DE CONCIENCIA AL SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO EN COLOMBIA,
EN MANOS DE LA CORTE CONSTITUCIONAL
Un grupo de estudio e investigación de la universidad de los Andes, con apoyo de varias organizaciones sociales a nivel nacional, instituciones de derechos humanos y colectivos de objetores de conciencia, así como con el apoyo de agencias y universidades internacionales, tiene radicada una demanda de inconstitucionalidad contra la ley 48 que regula el reclutamiento en Colombia, y específicamente en contra del artículo 27 que menciona:
ARTICULO 27
Exenciones en todo tiempo. Están exentos de prestar el servicio militar en todo tiempo y no pagan cuota de compensación militar:
a) Los limitados físicos y sensoriales permanentes;
b ) Los indígenas que residan en su territorio y conserven su integridad cultural, social y económica. (Nota: La Corte Constitucional se pronunció sobre la exequibilidad de este literal en la Sentencia C-058 de 1994.).
Entre los argumentos se encuentran:
Que el artículo debe de incluir dentro de las exenciones a los objetores dando cumplimiento a las directrices internacionales.
Que la posición de la Corte frente al tema no está actualizada.
Que la Corte no ha desarrollado el tema de manera directa sino de manera subsidiaria por lo tanto no hay cosa juzgada absoluta en la materia.
Que las sociedades cambian, y por tanto el derecho debe de moverse junto con ella.
Es de mencionar que si bien la Corte Constitucional se ha pronunciado en varias ocasiones sobre esta ley y sobre el derecho a la objeción de conciencia al servicio militar, ha pasado de largo y no se ha pronunciado de fondo sobre el tema, además que no ha aludido a la legislación internacional, así mismo es importante tener en cuenta que en Colombia la tendencia ha sido la de permitir que prime una obligación de tomar las armas, sobre los derechos fundamentales.
Pocos han sido los intentos de demanda de inconstitucionalidad que se han presentado sobre la materia específicamente lo que genera grandes expectativas por el hecho de que en manos de la corte se encuentre el reconocimiento de este derecho.
LA LABOR DE LOS OBJETORES.
Es de destacar el importante avance que puede representar un fallo a favor de la objeción de conciencia en Colombia frente al caso específico del servicio militar obligatorio. Sin embargo, hay que recordar que los derechos no se ganan en los tribunales, así sea en estos espacios en donde terminen garantizándose y reconociendo, los derechos se ganan en las luchas de los pueblos por su reconocimiento, y esas luchas no son solo jurídicas; por eso, mientras la Corte dilucida y falla, los objetores debemos de seguir movilizándonos, exigiendo y demostrando que aquí estamos; que los objetores con o sin el reconocimiento de la ley y la constitución continuaremos en la calle, en los muros, en los comunicados, en las denuncias, en las acciones directas.
Mas que la negación a la prestación del servicio militar, la objeción es una opción de vida representada en la negativa de hacer parte de estructuras armadas, de ejercicios de violencia, de aportar a la sociedad militarista y militarizada, por ello el trabajo no termina.
Hay que esperar, claro esta, que la Corte reconozca el derecho que hemos reclamado en años, así como en otros países ha pasado, pero, sin olvidar que con el reconocimiento o no la lucha por la libertad continúa, por la búsqueda de una sociedad que respete la libertad y la dignidad de las personas.
Los objetores y objetoras de la Red dentro de la construcción política, esperamos avances en esta materia, sin embargo, reiteramos que no queremos ni servicio militar obligatorio, ni servicio civil obligatorio, ni servicio alternativo; consideramos que nadie puede estar obligado por el Estado a prestarle un servicio, sea militar o no, así como tampoco queremos seguir pagando impuestos para la guerra, ni ser educados para la guerra, ni hacer parte de la masa formada por los medios de comunicación que le hacen el juego a los gobiernos y por tanto, al mantenimiento de la injusticia; de ahí que el lema nuestro los últimos años ha sido, para la guerra y la miseria miles de excusas, para la resistencia muchas razones.
Reconocemos la importancia de avances como el de un posible fallo a favor de la objeción al servicio militar obligatorio, pero no legitimamos por ningún motivo que el servicio militar se cambie por un servicio alternativo, como tampoco avalamos el hecho de que la objeción en este caso pase a tener un desarrollo legislativo, pues se trata de un derecho fundamental que no podría ser limitado y mucho menos por un congreso como el colombiano.
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