“Vuelvo a
buscar las plumas de mi traje
déjenme regresar a mi alegría...”
Pablo Neruda.
Por:
Juan David Casas
Circulo de Noviolencia
- Cleta, que te pasa, te noto triste.
- Si señorita, lo que pasa es que me
gustaría que mas personas pensáramos
de esta manera.
-no te desanimes te presentaré ahora
a un joven, se llama Juan David, él está
en un grupo en el cual podrías compartir
tus ideas.
-
Hola.
- Hola, Cleta, ¿como estas?
- Más o menos ¿y tu?
- Muy bien, ¿por que dices que estas
mas o menos?
- Pues estoy muy triste. Estoy como desmotivada.
Es que ante tantas adversidades y tanta violencia,
uno ya no ve caminos.
- ¿Caminos? ¿A que te refieres?
- ¡Pues a la paz¡ cada vez esta
mas lejos
- No entiendo Cleta, si la paz siempre ha estado
entre nosotros, ¿Cómo dices que
cada vez esta mas lejos?
- Entre nosotros, ¿acaso no te das cuenta
que la mayoría de la gente lo que mas
sabe hacer es violentar a los otros?
- Si me he dado cuenta de eso, pero no te has
percatado de que así como violentan a
los otros, también aman, sienten, les
duele, sienten tristezas y alegrías,
¿somos todos y todas seres del mismo
universo, o no?
- Si, ¡pero eso de que sirve!
- ¿De que sirve? Vaya pregunta mi querida
Cleta, así como ves asesinad@s, violentad@s,
así como vez la venganza ondear en algun@s,
también vez el amor, la fuerza, la convicción
de los otr@s. ¿No has asistido a caso
a las protestas contra la guerra?, ¿no
has presenciado las acciones directas contra
los ejércitos?, ¿no has visto
como entre esas comunas en las que ves la muerte,
también se reivindica la vida, se defiende
y se trabaja por ella? Entre esos jóvenes
en las esquinas desocupados, están también
los jóvenes ocupados con el trabajo desde
la paz. Cleta, así como tienes esa buena
visión para reconocer la violencia, deberías
tener una muy buena, para reconocer la forma
como se construye la paz en nuestras comunidades.
-
¡La paz! ¿Tu todavía crees
en eso?, ¡si eso es inalcanzable, deja
de ser soñador!.
- ¿Como me dices eso amiga? ¿Inalcanzable?,
pero si es que la paz no esta en un lugar lejano,
esta entre nosotros, deja de creer que la paz
esta en un lugar ideal, ella habita aquí,
acaso no has visto ¿cómo se aman
al interior de los hogares hasta los mas violentos?,
¿cómo se entregan al amor de su
pareja?, ¿cómo aman a sus madres?,
no has visto ¿cómo se protegen
los amigos?, ¿cómo se tejen las
relaciones entre “los pares”?. Cleta,
no te has dado cuenta que así como hay
violencia, también se teje la paz, y
tu la invisibilizas. No digas que soy un soñador,
acércate, reconoce como entre tu cotidianidad
se teje ese futuro que anhelas, así,
entre esas adversidades que planteas, entre
ese contexto desolador, se construyen nuevos
escenarios. Te contare algunas experiencias
y reflexiones con las que nos hemos encontrado
en este camino.
Imagínate,
que así como ves las muertes en la ciudad,
desconoces que el barrio Santo Domingo se fundó
a partir de una experiencia de convivencia liderada
por los primeros habitantes y el sacerdote de
la parroquia inicial; que allí, se dieron
las primeras experiencias urbanas de acciones
directas en Medellín y que se generó
un movimiento que duró varios años;
así mismo se inicio la fundación
del barrio “20 de julio”, y otros
tantos de los que después te contaré.
Imagínate que colectivos de mujeres hoy,
tejen relaciones de solidaridad en torno a una
propuesta que ellas llaman “maná”,
por medio de la cual le hacen resistencia al
modelo económico y buscan nuevas formas
de subsistencia, al igual que múltiples
grupos culturales resisten a la guerra desde
su apuesta artística. Hoy, en medio de
las adversidades de la violencia en Urabá,
se fortalecen las comunidades de paz, ejercicios
comunitarios que en medio de la desobediencia
y la verdadera democracia desde la base, se
construyen nuevas comunidades, resistiendo a
las armas y a los ejércitos; y ni que
decir hoy de la comuna trece, en donde desde
los movimientos comunitarios y culturales se
posiciona una propuesta de resistencia a las
armas y a la participación en la guerra.
Carlos, ¿acaso no has visto las medres
de la candelaria, en pleno parque de Berrio
exigiendo verdad, y justicia?, ¿acaso
no has presenciado las galerías de la
memoria en el centro de la ciudad?, las marchas
de la Ruta Pacífica de las mujeres arengando
“no queremos parir mas hijos para la guerra”,
o a los jóvenes el 20 de julio protestando
en contra de los ejércitos. En el sur
de Bolívar los campesinos construyen
sus propias formas de convivencia y de subsistencia
en contra de este estado que los excluye y del
modelo económico, así lo hacen
los Paeces, los Guambianos y Coconucos en el
Valle y el Cauca, los movimientos campesinos
en Putumayo, en Arauca, en Santander, y ni que
decir de las ciudades; en Cali se fortalece
el movimiento por la Objeción por conciencia
y el Antimilitarismo, en Popayán se tejen
redes en torno a la resistencia civil desde
los movimientos indígenas, en Bogotá
desde los barrios populares, los grupos de base,
de trabajo comunitario y culturales, hasta los
movimientos y grandes organizaciones se manifiestan
en la resistencia a las armas y luchan por construir
formas de convivencia mas horizontales y democráticas
(justas); en Barranca los movimientos de mujeres
y jóvenes se mantienen “en no hacer
parte de una guerra que no nos pertenece”;
en el Chocó entre la selva, la riqueza
natural y el olvido, los negros resisten a perder
su identidad y la conservan a como de lugar,
desde sus Palenques y sus comunidades tradicionales.
Recuerda las luchas de Ghandi ante un pueblo
dividido para lograr su independencia; recuerda
a Mándela y a Tutu después de
años de cárcel y luchas, lograr
la independencia de su pueblo; a Luther King,
convencido de sus derechos y los de los suyos;
a Thoreau entregando su libertad por sus convicciones;
pero no todo es historia, hoy, así como
nosotros construimos ese nuevo escenario, también
la construyen infinidad de personas. Te aconsejo
mi querida Cleta, que no te desanimes, que tenemos
un compromiso ético con esta sociedad
que necesita de cada un@ de sus habitantes para
construir esa otra sociedad que es necesaria.
No estamos sol@s, y no hemos sido los únicos,
ni lo somos. Si nos mantenemos firmes y convincentes,
la paz no esta a lo lejos, se teje en el cada
día y depende solo de nosotros, por eso
no podemos desfallecer.
-
Amigo, ¿en dónde has aprendido
todo eso?
- Eso lo he aprendido viviendo, creyendo y uniéndome
a esta propuesta, y todo por medio del círculo
de estudio de noviolencia de la Red Juvenil
- ¿Qué es eso del circulo?
- El círculo es un grupo de personas
que se reúnen cada quince días
a discutir sobre un documento en particular,
que alude a un tema de noviolencia.
-
¿Y quién es el profesor?
- Amiga, tod@s y cada un@ tienen una parte de
conocimiento, nadie concentra toda la verdad
(si es que acaso existe), entonces no hay profesores,
no se necesitan, cada sesión tiene un
moderador y el conduce la discusión,
los documentos son elecciones del grupo al igual
que la dinámica del mismo.
-¿Y cuántos son?
-Somos much@s, tod@s l@s que creen en la propuesta
hacen parte del grupo, tod@s están ahí
de alguna manera aportando. Generalmente asisten
entre 10 y 15 personas, durante un periodo de
dos horas en las que conversamos y comemos un
poquito.
-¿Y hace cuánto se reúnen?
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Los
Paeces, Guambianos y Coconucos: Comunidades indígenas organizadas
en torno a una propuesta de resistencia.
Ghandi, Mándela,
Tutu, Luther King, Thoreau: Líderes mundiales que han
contribuido a la construcción
de la filosofía de la noviolencia
activa. |
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- El grupo comenzó en 1996, y se ha mantenido
desde allí. Hoy de los que comenzaron
solo hay una persona, el resto nos hemos integrado
con el tiempo.
-¿Y para que se reúnen?
- Para vivir, amiga. Para compartir lo que cada
un@ sabe y piensa, y darnos cuenta que somos
much@s los que estamos convencidos de esta tarea,
lo que pensamos y trabajamos en búsqueda
de una sociedad diferente. Además para
conocer experiencias, metodologías y
discutir sobre temas de interés, así
entre esos documentos, nos reunimos, excusados
en el estudio, para hacernos amigos, apoyarnos,
querernos y trabajar en esa labor maravillosa
de la vida.
- ¿Y yo puedo ir?
- Claro, cuando quieras
- ¿Cuál es el horario?
- Los miércoles cada quince días,
entre las 6:30 y 9:00 de la noche, en la sede
de la Red Juvenil. Si quieres allí nos
veremos, serás bienvenida cuando quieras.
- Y cuéntame una cosa final. ¿Cómo
es esa sociedad que tu dices querer?
- Claro, cuando vayas al círculo hablaremos
de eso. O cuando nos volvamos a ver, un abrazo.

- Señorita Amelia los juegos cooperativos
y el circulo de nova son una manera de divertirme
y aprender ¿pero en las escuelas si se
enseñan esto?
-
Cleta, en los colegios hoy en día la
educación es otra cosa, por eso hay algunos
jóvenes y educadores que están
trabajando para que la noviolencia llegue también
a los colegios, en nuestro próximo articulo
te presentare a unos jóvenes que adelantan
este trabajo en un barrio de Medellín,
y como el hay varios procesos.
-
Que bueno quiero conocer a otros jóvenes.
-
Pues entonces vamos.
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